Baclava.

Baclava.

 

El baclava es un dulce exquisito que quizás es hoy en día el mas afamado de los postres de origen árabe.

La historia del baclava se remonta a la antigua de Mesopotamia. Se cree, sin embargo, que los asirios, cerca del siglo VII ac, fueron los primeros en colocar unas pocas capas de masa de pan junto a nueces trituradas entre esas capas, añadiendo un poco de miel y horneándolo en sus hornos de madera primitivos. Esta temprana versión del baclava se cocinaba sólo para ocasiones especiales, siendo de hecho considerado históricamente una comida para las clases acomodadas hasta mediados del siglo XIX. 

 

 

Los marinos y mercaderes griegos que viajaban hacia Mesopotamia, pronto descubrieron las delicias del baclava y llevaron la receta a Ateneas. El mayor aporte de los griegos a la elaboración de la masa, es la creación de una técnica de pastelería que hace posible amasarla hasta dejarla fina como una hoja, comparada a la áspera textura, similar a la del pan, de la elaboración asiria. En el siglo XV, los otomanos invadieron Constantinopla, expandiendo sus territorios a gran parte de los antiguos territorios asirios y al reino Armenio por completo. Por cuatrocientos años, desde el siglo XVI hasta la declinación del Imperio Otomano en el siglo XIX, las cocinas del Palacio Imperial Otomano en Constantinopla, se convirtió en el postre estandarte de todo el Imperio.

Aquí os la presento preparada con una crujiente pasta filo, es toda una delicia, querrás comerlos todos!!

Esta receta es del libro de Caroline Bretherton, “Pasteles, pastas, galletas,merengues, tartas y panes”, le he dado mi toque personal, pero deciros que es un libro estupendo con recetas muy buenas y mejor explicadas.

 

Fuente: http://www.taringa.net/posts/recetas-y-cocina/1238227/Baklava-masitas-dulces-con-Nuez.html 

 

 

 

Ingredientes:

 

250 gramos de pistachos, sin cáscara y picados.

250 gramos de nueces picadas no muy pequeñas.

250 gramos de azúcar.

2 cucharaditas de canela molida.

2 cucharaditas de clavo de olor molidos.

1 paquete de 500 gramos de masa filo.

250 gramos de mantequilla.

450 ml. de miel.

250 ml. de agua.

Zumo de medio limón.

3 cucharadas de agua de azahar.

 

 

 

Preparación:

 

Pon en un cuenco las nueces y los pistachos con 50 gramos de azúcar, mezcla bien y reserva. Precalienta el horno a 180ºC. Desenrolla las hojas de masa filo sobre un paño de cocina y cúbrelas con otro paño húmedo para evitar que se resequen. Pincela la fuente con mantequilla y recúbrela con una hoja de filo, doblándole un extremo para que quepa.

Pincela la masa con mantequilla y presiónala suavemente contra las esquinas y los lados del molde. Pon otra capa encima, pincela con mantequilla y presiónala contra el molde como la anterior. Sigue colocando capas de filo y pincelando con mantequilla, hasta usar la tercera parte de las hojas, serían unas 6 hojas. Esparce la mitad del relleno de nueces y pistachos por encima.

Haz otra capa con un segundo tercio de hojas de filo, como dije antes unas 6 hojas. Recorta los excedentes con un cuchillo. Pincela la superficie con mantequilla y si queda un poco, viértela toda por encima. Con un cuchillo pequeño, haz sobre la masa cortes diagonales para formar rombos de 4 cms.

Mete al horno en la parte de abajo, en la receta original dice que de 1 1/4 a 1 1/2 horas pero depende de cada horno,  en mi horno estuvo listo en 45 minutos, de todas maneras, sabes cuando está cuando insertes el cuchillo o una broqueta y salga limpio.

 

Preparación del almíbar:

 

Pon el azúcar restante con el agua en un cazo y caliente hasta disolverlo. Remueve ocasionalmente. Añade la miel y mezcla. Deja hervir a fuego lento unos 25 minutos sin revolver hasta que el almíbar tome consistencia de bola blanda a unos 115ºC en el termómetro para azúcar. Si no tienes termómetro, retira el cazo del fuego, saca un poco de almíbar con una cucharita, déjalo enfriar unos segundos y toma un poco entre el pulgar y el índice y debe formar una bola blanda.

Cuando el almíbar esté tibio, añade el zumo de limón y el agua de azahar. Retira el molde del horno y vierte el almíbar sobre la baclava. Con un cuchillo afilado,corta a través de las líneas marcadas, casi hasta el fondo. Deja enfriar.

Corta hasta el fondo a través de las líneas. Levanta con una espátula cada pastel y sírvelo en un plato de postre. Esparce pistachos sobre cada uno.

 

 

 

Puedes hacerlo en un molde hondo de 30×40 cms.

Recuerda que la masa filo es delicada y se desmorona fácilmente al cortar. El almíbar ayuda a evitar que esto pase. Usa un cuchillo delgado y afilado para cortar el baclava.

 

Sígueme en Twitter @tererecetas

Las recetas de Tere

– Print Friendly and PDF

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s